Escribir bien es sexy me dijeron
Junio de 2003. Selectividad y por delante uno de los veranos más esperados que un nacido en los 80 en adelante podría tener y disfrutar.
Dentro de la materia de ‘Lengua castellana y literatura’ había un comentario de texto que había que analizar, resumir e intentar utilizar recursos literarios para tener una buena calificación.
El texto que tocó a mi generación en Donostia básicamente hablaba de la pérdida y del ‘mal escribir’ provocado por la aparición de los mensajes de texto ‘SMS’ vía teléfono móvil y los 140 caracteres limitados que disponías a un precio elevado.
‘La degradación del idioma debido al impacto y la incursión de las nuevas tecnologías en nuestro día a día’ lo titulé. Un nuevo lenguaje tecnológico surgió donde se trataba de decir lo máximo con lo mínimo. Alguno se apoyaría en el famoso ‘menos es más’ de Mies Van der Rohe aplicado a la lengua para justificarlo pero visto lo visto, y mientras nadie haga nada, desde mi punto de vista fue el principio del fin en cuanto a escritura general se refiere.
Se decapitaron directamente a muchas letras como la pobre ‘h’. Nacieron los emoticonos a través de puntos, comas, paréntesis, etc... y en ocasiones entender un SMS estaba a la altura de descifrar un jeroglífico como este mensaje que podía enviar cualquiera a su pareja;
Hl k tl? Yo bn :) abr si ns bms pront xq texo d - y tngo gns d vert :( Sxo q l exam taya ido bn y sta noxe podams salir a cnar ok? Bso :p tqm!
¿Os suena?
Traducción:
Hola, ¿qué tal? Yo bien 😃 A ver si nos vemos pronto porque te echo de menos y tengo ganas de verte 🙁 Espero que el examen te haya ido bien y esta noche podamos salir a cenar ¿ok? Beso 😋 ¡Te quiero mucho!
Y con el paso de los años, la llegada del WhatsApp, las tarifas planas, el e-mail, las redes sociales y la no necesidad de acortar absolutamente ni una palabra, ni decapitar ninguna letra sigue siendo parecido e incluso tengo la sensación de que va a peor. El tema de las tildes definitivamente lo damos por perdido.
Lo que me preocupa realmente es que hay mucha gente que puede llegar a tener cierta influencia en los demás a través de las redes sociales que me consta de buena tinta que saben escribir bien y lo hacen mal aposta. Hay otras personas influyentes o no que directamente escriben así por naturaleza.
Lo de escribir mal en posts acompañados de fotos en las redes sociales puedo llegar a entender que se traduce en jerga como fue la nuestra de antaño vía SMS. Lo que me preocupa es cuando alguien hace un comunicado oficial o envía un e-mail de trabajo lleno de faltas de ortografía.
Todos cometemos errores y soy el primero que he escrito con faltas de ortografía e incluso el corrector del propio teléfono me ha jugado una mala pasada respondiendo a un e-mail de trabajo y despedirme escribiendo ‘Un salido’ en vez de ‘Un saludo’. Pero también os reconozco que hoy en día he visto sudar dudando entre escribir ‘a ver’ o ‘haber’ en una frase.
La tecnología bien usada es maravillosa pero siento que cada vez nos hace de menos en todo.
Escribir bien es sexy me dijeron y la verdad es que para mí sí lo es. Alguna vez no os voy a negar que he hecho el experimento de ir a diferentes redes sociales y me cuesta encontrar un post con un texto de más de 20 palabras sin faltas de ortografía…
Vuenas noches y vuena suerte keridos 😘