A los 30 aprendí...

A los 30 aprendí que la vida es una etapa constante de aprendizaje.

A los 30 aprendí que padres sólo hay unos y en mi caso son maravillosos.

A los 30 aprendí que las personas van y vienen pero los amigos siempre están ahí.

A los 30 aprendí que el amor es un estado y un sentimiento maravilloso pero a la vez el más doloroso.

A los 30 aprendí que la vida son dos días pero no uno de farra y otro de resaca como dicen algunos, sino dos días de momentos y experiencias únicas que no volverán a repetirse jamás.

A los 30 aprendí que todas las acciones que haces en tu vida llevadas por la intuición sin saber porqué, al cabo del tiempo acabas uniendo puntos y encuentras la respuesta a ese porqué.

A los 30 aprendí que no podemos controlar el hecho de cometer errores pero sí la intención a la hora de realizar ciertas acciones que nos pueden llevar a cometerlos.

A los 30 aprendí que tenemos que luchar por nuestros sueños y hacer todo aquello que nos haga sentirnos felices y vivos sin hacer daño a los que nos rodean. 

A los 30 aprendí que mi vida es y está rodeada de música y estoy feliz de que así sea.

A los 30 aprendí que a los 31 seguiré aprendiendo.